Una prueba más

 

La enfermedad -a causa de la covid 19- del mandatario mexicano, ha puesto a prueba, una vez más, no solo su fortaleza personal para enfrentar un nuevo desafío en su carrera como hombre público, sino una perspectiva, en los días que corren, de una eventual inestabilidad social y política que pudiera provocarse dada la animosidad de la oposición respecto a su gestión gubernativa.

La desmejora en la salud de quien ejerce un fuerte liderazgo en el país, pudiera animar los sueños guajiros, de volver al poder, por parte de antiguos y nuevos enemigos de la 4T, aprovechando el desbalance natural cuando falta físicamente el Jefe de Estado. Aunque voceros de su administración afirmen que sigue despachando en plenas facultades, hay quienes quisieran, aunque con poco talento y credibilidad, subirse a cierta exasperación social causada por el cierre y confinamiento de comercios y sectores de la producción por la fuerte ola invernal de contagios.

Enero no ha sido el mejor mes de los últimos tiempos en las estadísticas para todas las entidades, salvo Campeche. Hoy, cada vez más, personas cercanas a nuestro entorno están siendo vencidas por la enfermedad y el infortunio parece cerrarse para muchas familias.

El atraso en el surtimiento de los millones de vacunas negociadas con antelación con las farmacéuticas, que hace más lenta la campaña de vacunación iniciada el 24 de diciembre, configura un escenario que no solo se resiente en México sino en los demás países.Mucho más ahora cuando la Unión Europea mezquinamente pretende acaparar el ritmo de producción de los biológicos, para salvar primero a los habitantes de esta región y dejar para después a los países pobres, entre ellos México.

En el país, el reproche principal, esparcido de muy mala fe por quienes alimentan la infodemia y pretenden evitar la compra de la vacuna Sputnik V, solo por tener marca rusa, es que su gobierno está gestionando mal los recursos para atender a pacientes en los hospitales y en la priorización de los grupos más vulnerables para recibir la inmunización. Ocultan tras esta campaña de desinformación, poderosos intereses de quienes perdieron con la recomposición del sistema salud jugosos contratos para la venta de medicinas al gobierno.

Igual cuestionan el sistema de vacunación que realizan las brigadas Correcaminos, donde participan servidores de la nación de la Secretaría de Bienestar, pretendiendo ignorar que estas personas son las únicas que tienen forma de localizar a los adultos mayores para suministrarles el remedio. Los críticos no ofrecen una alternativa para llegar a este amplio grupo de riesgo, pero con esta labor desinforman, como si su objetivo fuera que se agravara la crisis de salud.

Lo anterior, se mezcla con un estado real de reducción económica que están sufriendo varios grupos sociales a los que no parece importarles los severos rebrotes de la pandemia y relajan el distanciamiento social, con tal de que se enderece la planta productiva, se reabran los negocios y se restablezcan servicios. Esto se observa en entidades dedicadas al turismo como Oaxaca, en donde ha quedado paralizado dicho sector, lo que coloca a quienes viven de esta industria en situación de pobreza, desempleo y debilidad económica.

A estos apuros que carga en sus hombros el gobierno federal, a través de sus instituciones de salud, hay que sumarle la escasa acción y liderazgo de gobiernos estales cuyos mandatarios poco se han preocupado por liderar eficazmente la lucha contra la pandemia.

Una semana después del contagio del presidente, miles de corazones siguen pidiendo por su pronta recuperación, a fin de que el curso natural de la enfermedad no vulnere su capacidad intelectual ni anímica. Tiene a su lado a una familia que lo quiere, así como a millones de personas que lo acompañan en sus oraciones. Hasta el viernes, el reporte oficial de quienes cuidan su salud era positivo, porque mejora rápidamente, lo que anula las versiones de mala fe, con intenciones políticas, que pretenden dañar su imagen y generar incertidumbre.

Esperemos que haya talento de actuación entre los funcionarios que asumen algunas de las funciones sustantivas del Poder Ejecutivo para que la bandera de la 4T no sufra decaimiento alguno ni se interrumpan los proyectos de gran calado. Pronta recuperación para el presidente, quien enfrenta una prueba más para salir adelante.

@ernestoreyes14