Política y redes sociales

Ernesto Reyes


Es reconfortante saber que aún con todos los problemas que padecemos, los mexicanos le damos una especial relevancia a la palabra felicidad, pues día a día uno de los hashtags más populares # FelizLunes -y los de otros días de la semana- se vuelven trending topics, según el reporte de la red social Twitter.

Cosa menor pudiera parecerles pero en una época dominada por la tecnología, de este modo puede medirse el estado de ánimo que nos invade. Sin embargo, esta evaluación también recoge que en el último trimestre del año los internautas colmaron dicha plataforma para solidarizarse y apoyar a los afectados por los sismos de septiembre.

Entre los 10 temas de interés nacional con altas menciones se cuentan: Estado fallido, Corrupción, Educación, Narcogobierno, Gasolinazo, Ayotzinapa, Salud, Seguridad, Cultura y Turismo. El estado de Oaxaca es el cuarto del país con mayores menciones, tomando en cuenta que fue uno de los tres estados damnificados por el terremoto de hace dos meses; aunque no se descarta que dicho tráfico haya sido a causa de los conflictos sociales.
Lo anterior puede llevarnos a la inicial conclusión de que los temas que los gobiernos de diferente nivel así como los partidos han pretendido colocar en dicha plataforma digital, durante el año 2017, han sido desdeñados o pasados a segundo término. La gente sigue más a los artistas y a los deportistas, eso está claro.
Según el mismo reporte, las cuentas de líderes de opinión con mayores menciones son las de Epigmenio Ibarra, Carmen Aristegui, Julio Astillero, Denise Dresser, John Ackerman, Risco, Jenaro Villamil, López Dóriga y Brozo, todos ellos vinculados a diferentes causas informativas y políticas. Es cierto que por su febril actividad el presidente Enrique Peña Nieto alcanza buena puntuación entre los líderes del mundo más tuiteados, pero políticos y funcionarios como él tienen a su servicio verdaderos ejércitos de social media, más los llamados boots o robots cuya función es crear falsos perfiles para hinchar cuentas.
De ahí que si alguien estaba pensando que la sobre exposición adquirida por el filo priista José Antonio Meade, una vez destapadas sus aspiraciones presidenciales, le está redituando un gran número de seguidores, puede llevarse un gran chasco. A nadie puede dársele por muerto antes de tiempo, nos aconseja la prudencia, pero como la campaña tendrá en las redes sociales un importante bastión, muy pronto se verá quién las sabe aprovechar mejor.
Como referencia no debe olvidarse que Barack Obama se llevó la presidencia de Estados Unidos hace 9 años por el eficiente uso de estos instrumentos, al igual que Donald Trump, por citar dos ejemplos cercanos. Aunque Trump fue uno de los impulsores de las llamadas “noticias falsas”, usadas de manera perversa contra Hillary Clinton, en México dependerá del usuario, de las propias empresas y de las autoridades las que puedan impedir o acotar la distribución de esta modalidad de “guerra sucia”.
Expertos vaticinan que así como Facebook concentra el mayor número de amigos y seguidores, Twitter será la plataforma clave y el epicentro de la conversación durante las campañas 2018, debido a que publica y hace que la gente interactúe sobre lo que está pasando en el mundo real. Se dice que hay 25 millones de usuarios, aunque hay quienes aseguran que solo 2.5 millones tienen sus cuentas activas.
No obstante, en un país con severos retrasos en conectividad, las campañas a ras de tierra siguen siendo muy significativas, por el estrecho contacto que se tiene con la gente, al igual que el empleo de medios tradicionales de comunicación como prensa, radio y televisión a fin de incidir en determinados segmentos de la población.
Uno de los aspirantes presidenciales más consistentes es Andrés Manuel López Obrador, quien posiciona su imagen con robustos seguidores y a través de mensajes publicados en las redes mediante los cuales busca imponer la agenda del día, aunque a veces le resulte contraproducente. Hay que reconocer que no ha descuidado los actos presenciales, tal como ha sucedido esta semana en que estuvo de gira por cuatro regiones de la entidad. Y aunque en los mítines – asambleas informativas les llama- nunca faltan las estridencias y protestas de quienes a nivel local pelean por un “hueso”, AMLO ha salido adelante por su fuerte liderazgo.
Ya estamos en la época donde los políticos son generadores de contenidos, por lo que parte de la disputa por el poder estará centrada – más allá de las campañas de propaganda- en su capacidad de persuadir directamente, o a través de los llamados influencers, a usuarios en línea para la movilización política.
@ernestoreyes14

 

*Publicado en "Noticias, Voz e Imagen de Oaxaca"

 

Otras columnas: