Carmen, de nuevo

Ernesto Reyes


Podrán acusarla de lo peor, pero Carmen Aristegui es hoy por hoy, la periodista más completa de los informativos de la radio en México, como en su momento lo fueron, guardando las proporciones, personalidades de la prensa y la cultura mexicanas como don Julio Scherer García, Miguel Ángel Granados Chapa y Carlos Monsiváis, los tres ya fallecidos.

En el mundo periodístico mexicano prevalecen envidias y descalificaciones, pero también rivalidad y competencia – que cuando son leales son bienvenidos- como consecuencia de un sistema político y una política comunicativa que favorece a los grandes intereses privados y de gobierno.

Esta ecuación podría cambiar a partir del uno de diciembre próximo, cuando nazcan un régimen político y de Estado diferentes, de inspiración progresista, contrario al que a pesar de la alternancia fallida del año 2000 ha dirigido los destinos del país.

El contenido de la mayoría de medios de comunicación es parte fundamental del sistema político y económico, por lo que las noticias, informaciones y mensajes que a través de ellos se difunden, buscan preservar el estado de cosas imperante. Caso aparte lo constituyen medios alternativos o los llamados comunitarios, pero estos tienen en contra limitaciones legales y de frecuencia.

Es tan estrecha la relación prensa-gobierno, que existe una subsecretaría de medios en la Secretaría de Gobernación. Dicha oficina, al tiempo de dictar la política pública en la materia, se constituye en una barrera de control de los medios de comunicación masiva a través de concesiones, permisos, asignaciones de publicidad y todo un sistema de premios y castigos, legales e ilegales, que hacen que muy pocos medios puedan sostener su independencia editorial y financiera.

Si algunos lo han conseguido ha sido a un alto costo económico y de vidas humanas, pues ahora además de cuidarse de la censura oficial, el crimen organizado actúa con todo su poder para silenciar a periodistas incómodos, por decir lo menos.

Uno de estos medios, modestamente y con muchas dificultades operativas y económicas, es Aristegui Noticias, detrás del cual existe un sólido equipo de colaboradores – en la información y la opinión- mismos que en la primavera del 2015 desvelaron el caso de la Casa Blanca de la familia Peña Nieto-Rivera, que como consecuencia los lanzó a la calle de la cadena MVS radio.

Pese a que el reportaje se difundió mediante el llamado periodismo colaborativo con Proceso, La Jornada y @AristeguiOnline el empresario decidió cancelar el noticiario que entonces contaba con la mayor audiencia y credibilidad en el país. Desde entonces, Carmen quedó como “apestada” para los grandes monopolios radiofónicos y ha tenido que verse en tribunales para defenderse de acusaciones de sus antiguos socios.

Más de tres años después, Aristegui reapareció este miércoles 17 con su noticiario de 7 a 10 horas en el 97.7 FM de grupo Radio centro, en la capital del país, propiedad de Juan Aguirre Abdó, quien olfateando que el gobierno de López Obrador impulsará un concepto diferente de comunicación social, con mayor apertura y nuevas reglas del juego en su relación con los medios, pactó una alianza con el informativo de la también conductora de un espacio en CNN en español y en su propio canal por internet. Para el relevo de la familia Aguirre, la pluralidad y el buen periodismo también venden, por lo que no hay duda de que Carmen recuperará muy pronto el liderato.

La presencia de Aristegui en la actual coyuntura, quien practica un periodismo macizo, pero más apegado a la objetividad y a la verdad que otros, con un perfil crítico y a veces sin concesiones, es una bocanada de aire fresco en las contaminadas y enrarecidas frecuencias de la radio mexicana.

Contribuirá sin duda a equilibrar el sentido de las noticias y posturas que en torno a las acciones, iniciativas y posturas del gobierno electo se emiten en los medios electrónicos e impresos por parte de voceros “oficiosos” del antiguo régimen, quienes difunden rumores, burlas y descalificaciones contra AMLO, Morena y todo lo que se le parezca. El tema de la consulta sobre las dos propuestas aeroportuarias en el centro de la República es ejemplo de que no lo dejarán trabajar mientras no cambien drásticamente las condiciones mediáticas existentes. Nada más llegando, las audiencias han vuelto a escuchar su voz y a llenar con su presencia un espacio que, a pesar de las redes sociales, estaba vacío.

La perseverancia, la necedad, la valentía y la convicción de Carmen benefician también a la libertad de expresión y a las causas democráticas, en un régimen que hasta ahora ha limitado su ejercicio. Ganan las audiencias; ganamos todos. ¡Bienvenida, Carmen: eres una chingona!

@ernestoreyes14

 

*Publicado en Noticias, "Voz e Imagen de Oaxaca"

 

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