Félix Reyes: fotoperiodista

Ernesto Reyes


Algo tienen las imágenes de Félix Reyes Matías que le llamaron la atención al investigador del Instituto de Humanidades de la UABJO, Abraham Nahón, como para realizar la curaduría de la exposición “Del fotoperiodismo a la foto documental” que el fotógrafo, de origen chatino, presenta desde hace ocho días en el Centro de las Artes de San Agustín, Etla.

Interesado en que tengan visibilidad regiones, comunidades y actores sociales para que comprendamos la diversidad y complejidad de Oaxaca, las fotos de Félix Reyes animan al curador a coincidir, con el pensador Walter Benjamín, que “sin la profundidad de la memoria, la experiencia se empobrece”.

Observador de la vida política, social y cultural de Oaxaca, pues éste ha sido su trabajo en diferentes medios de comunicación a lo largo de 38 años, Félix Reyes exhibe fotos representativas de su archivo particular, mismo que ha logrado rescatar y ordenar después de muchas vicisitudes, como cuando una tormenta se llevó de su casa cientos de negativos guardados en cajas de cartón.

Las fotografías de Reyes Matías (están) adheridas a realidades heterogéneas – afirma Nahón- y contextos singulares “que de algún modo fracturan el relato de un Oaxaca idílico e idealizado al mostrar, desde la visión del autor, algunas de las tragedias y conflictos irresueltos o formas de resistencia que también forman parte de nuestra historia presente y común”.

Por ello se pueden observar, entre la variedad de temas, la presencia de indígenas, campesinos, mestizos, ya sea durante una boda, ejecutando una danza, celebrando el Día de Muertos, un carnaval o la matanza de chivos en la mixteca; también, cuando habitantes mixes le llevan ofrendas al Rey Condoy. Sería, precisamente, en la zona de los loxicha, donde Félix tuvo la oportunidad de retratar a presuntos milicianos del Ejército Popular Revolucionario, quienes hasta se dieron “el lujo” de bailar con visitantes y periodistas, en noche memorable en la localidad de Loma Bonita.

El dolor del pueblo de Xochiltepec frente a la masacre de 26 de sus hijos, también es atestiguado por la lente de Félix, al igual que un motín de presos en Santa María Ixcotel o bien el atentado a balazos contra Héctor Sánchez y Óscar Cruz, en Chalcatongo de Hidalgo, incidente donde Reyes Matías resulta ileso, a pesar de que ése 9 de mayo de 199 éste viajaba en la misma camioneta; no así el enviado del periódico Cantera, Isaac Valdés, quien resultó con un rozón en la frente, lo que orilló a este último a renunciar para siempre al oficio.

Félix Reyes testimonia gráficamente la devastación ocasionada en la sierra sur por el huracán “Paulina”. Asimismo, la irrupción, en el poblado de Nazareno Etla - el mismo día de la toma de posesión de Vicente Fox- de una columna de las “Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo”, evento que le permite realizar tomas exclusivas que le dieron la vuelta al mundo. Una de las fotografías que no aparecen en la muestra, es sobre la visita al maestro Francisco Toledo, en esta ciudad capital, del Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez.

Debo recordar que en algunos de los fotoreportajes en que ha trabajado Félix, he tenido la fortuna de coincidir con él debido a labores periodísticas comunes. Sin embargo, reporteros como Pedro Matías han formado, durante ya varios años, legendarias duplas con él, en interesantes pero riesgosas correrías por el estado.

El espectador puede rememorar también, en la muestra, crudas escenas sobre el conflicto político y social del año 2006, acentuado por la temeridad vengativa del tristemente célebre Ulises Ruiz. Las mega-marchas, las “barricadas”, así como manifestantes asesinados por las “caravanas de la muerte”, quedan ahí para la posteridad.

Alumno, a nivel empírico, del fallecido fotógrafo veracruzano Alfredo Rodríguez, Félix Reyes ha trabajado desde el año 1984 en medios locales, y desde el 2000 en medios nacionales como Reforma y Proceso. Gracias a estas oportunidades, la vida le ha permitido -primero con cámaras analógicas y ahora digitales- conservar parte de la memoria visual que le hace falta al periodismo local. Pero al mismo tiempo proporcionan una visión de las fases más importantes de su vida personal.

El expositor, últimamente, ha estado delicado de salud. Sin embargo, debe saber que el sacrificio personal, las penurias, el quedarse a veces sin trabajo, pero “revivir” cuando un acontecimiento o conflicto asoma, bien ha valido la pena. Esta exposición deberá reanimar sus pupilas, su enorme corazón de colega y amigo, y reajustar su largo itinerario, en la medida en que físicamente le sea posible, para seguir revelando con el clic, clic, de su cámara, hechos, experiencias e historias que le permitan retener, para el disfrute colectivo, lo contradictorio y bello de esta parte del mundo.

@ernestoreyes14

 

*Publicado en Noticias, "Voz e Imagen de Oaxaca"

 

Otras columnas: